
Capítulo 4: La fiesta de pijamas
-¡¿Y os besásteis?!- preguntó Candace gritando.
-¡Sí! ¡Fue algo alucinante!- respondió Anabel.
-Caray.- masculló Natalia, sacudiendo la cabeza. Su flequillo pelirrojo se agitaba.-Nunca pensé que Dylan y tú tendríais rollo.-
-No tuvimos rollo, Nat. Simplemente fueron besos.- soltó una risita.-¡Largos, y dulces, y placenteros, y románticos besos.
Las cinco amigas (Anabel, Claudia, Natalia, Candace y Sensaina) estaban sentadas en la cama de Anabel formando un círculo. Todas llevaban pijama y los pies descalzos, salvo Candace y Natalia, que llevaban calcetines.
-Me alegro por ti.- dijo Claudia abrazando a Anabel, y pegando su mejilla a la de ella.-Se nota que estás muy enamorada de él.-
-¿Y cómo no voy a estarlo?- exclamó Anabel felizmente.-Es guapo, dulce, simpático...- suspiró.
Sensaina sacó del bolsillo del pantalón de su pijama un iPod táctil de color blanco.
-¿Y si ponemos música?- sugirió sonriendo.
-Buena idea, Sen.- Natalia levantó el pulgar.
Sensaina dio unos cuantos toquecitos en la pantalla y la canción Arigato de Utada Hikaru empezó a sonar.
Arigato, to kimi ni iwareru to nandaka setsunai, sayonara no ato no tokenu mahou awaku horonigai, the flavor of life... the flavor of life...-¡Me encanta ésta canción!- vociferó Sensaina, pegando el iPod en la parte dónde estaba su corazón.-Uf, ¿te enteras de algo?- preguntó Candace haciendo una mueca.-Está en japonés.--Me entero de todo.- dijo Sensaina, marcando cada una de las palabras con un tono de voz avinagrado.-Por si no te has dado cuenta, provengo de Ásia.--Pon otra más marchosa, Sensaina.- dijo Claudia.-Ésta es una fiesta de pijamas. Deberíamos poner música marchosa, no canciones de amor en japonés.-Sensaina frunció el ceño y paró la música.-Bueno.- propuso Candace.-¿Nos contamos curiosidades sobre nosotras?--Vale.- Claudia se encogió de hombros.-Empiezo yo. Hummm... ¿Sabíais que de pequeña, me pensaba que los bebés caían del cielo y aterrizaban en las habitaciones de su hospital correspondiente?-Todas las demás estallaron en risas.Claudia se reía tanto que los ojos se le llenaron de lágrimas. A su lado estaba Sensaina.-Vale, Sen, te toca.- dijo Anabel, señalando a Sensaina con el dedo.-Bien, ummm...- masculló Sensaina.-¿Sabíais que mi nombre en japonés significa "delicada brisa"? Sensaina significa delicada, y mi apellido, Soyokaze, significa brisa.--¡Qué guay!- exclamó Natalia.-Sí, sí, sí, pero ahora te toca a ti.- dijo Candace, ya que Natalia estaba sentada al lado de Sensaina.-Bueno, emmm... ¿Sabíais que más de una vez he querido arrancarle la cabeza a mi hermano?- exclamó, cogiendo un cojín y dándole puñetazos.-¡Oye!- exclamó Claudia, dándole un leve empujón a Natalia.-No digas eso. Tu hermano es muy guay.--Sí, y yo soy la rrrrrrreina de España.- dijo Natalia, cogiendo una corona de gomaespuma y poniéndosela en la cabeza.-¡Anda, mi corona perdida!- vociferó Anabel, arrebatándole la corona a Natalia de la cabeza y poniéndosela ella.-Estaba debajo de la almohada.- se rió Natalia.-Uuuhhh, Claudia.- ululó Candace, dándole con el codo a Claudia.-Cualquiera diría que estás coladita por Óscar.--¡Qué va!- exclamó Claudia.-Anda, ve y prepara unas palomitas.--¡Enseguida!- dijo Candace, levantándose de la cama de un salto.-Anabel, ¿dónde están las palomitas?--Baja a la cocina y verás una despensa con cajones. Están en el tercer cajón.- respondió Anabel.-Vale. ¡Ahora vuelvooo!- cantó Candace. Se giró y echó a andar, mientras una caprichosa mata de pelo color rubio mantequilla oscilaba a su espalda, cómo haciendo un gesto de despedida.-Qué loca que está.- se rió Claudia.-Sí.- dijo Natalia.-Pero por eso la queremos.--Bueno, dime- Sensaina agarró una de las manos de Anabel. Estaba helada.-¿Y cómo crees que te irá con Dylan en el futuro?-Anabel se echó una suave manta lila sobre los hombros para calentarse.-Seguro que muy bien.-dijo.-Él me encanta...-Tiritó. Por la noche solía hacer bastante frío en su habitación. Natalia lo notó y se acercó hacia ella para abrazarla.-Me alegro mucho por vosotros dos.- dijo, mientras sus hermosos ojos verdes brillaban.-Gracias, Nat.- sonrió Anabel, acariciando la larga y lisa melena pelirroja de Natalia.Sensaina recogió su pelo negro y se lo echó por encima de un hombro.-Bueno, y ¿cuándo seréis novios oficialmente?- preguntó, mientras miraba despreocupadamente sus uñas, pintadas de un color marrón claro. Hacían juego con su pijama, con estampado de guepardo.-No sé.- Anabel se encogió de hombros.-Lo de hoy sólo ha sido la confesión de amor y unos pocos besuqueos. Igual mañana decidimos dar un paso más y declararnos novios oficialmente.-Desde abajo llegó un delicioso aroma de palomitas.-Ojo, no se le vayan a quemar las palomitas a Candace.- se rió Claudia.-¡Jajajajaja!- rieron las demás.-Puede que Candace sea un poco despistada, pero no tanto.- dijo Sensaina.-Bueno.- suspiró Natalia.-¿Y si luego hacemos una pelea de almohadas?--¡Me gusta la idea!- asintió Claudia.-¡Vale! Después del maratón de pelis, haremos una súper guerra de almohadas.- dijo Anabel, mientras se levantaba de la cama, aún con la manta echada sobre los hombros, y encendía el amplio televisor que había enfrente de su cama.-¿Qué peli vemos primero?- preguntó Claudia, rebuscando entre una caja de películas.-Hummm... ¿Qué tal Percy Jackson y el ladrón del rayo?- propuso Natalia.-¡Mola!- exclamó Sensaina.En ésos momentos entró Candace con un bol lleno de palomitas.-¡Palomitaaaaaaaas!- vociferó.-¡Ñam!- Natalia y Sensaina saltaron sobre ella y cogieron palomitas a montones del bol.-La noche aún es joven.- sonrió Anabel.-¡Y nosotras nos vamos a divertir un montón!FIN
No hay comentarios:
Publicar un comentario
¡Comenta si te está gustando la historia, colega! Se te agradecerá mucho tu comentario. ¡Venga, va, teclear un mensajillo y darle a "publicar" no cuesta nada! ¡Y además, nos harás felices, figura! ¡Deja ya de leer ésto y empieza a escribir el comentario! Locura Adolescente molará más si das tu opinión. (Pero no faltes al respeto a nadie, tronco.) ¡Gracias!