5 de diciembre de 2011

Capítulo 4: La fiesta de pijamas

Capítulo 4: La fiesta de pijamas

-¡¿Y os besásteis?!- preguntó Candace gritando.

-¡Sí! ¡Fue algo alucinante!- respondió Anabel.

-Caray.- masculló Natalia, sacudiendo la cabeza. Su flequillo pelirrojo se agitaba.-Nunca pensé que Dylan y tú tendríais rollo.-

-No tuvimos rollo, Nat. Simplemente fueron besos.- soltó una risita.-¡Largos, y dulces, y placenteros, y románticos besos.

Las cinco amigas (Anabel, Claudia, Natalia, Candace y Sensaina) estaban sentadas en la cama de Anabel formando un círculo. Todas llevaban pijama y los pies descalzos, salvo Candace y Natalia, que llevaban calcetines.

-Me alegro por ti.- dijo Claudia abrazando a Anabel, y pegando su mejilla a la de ella.-Se nota que estás muy enamorada de él.-

-¿Y cómo no voy a estarlo?- exclamó Anabel felizmente.-Es guapo, dulce, simpático...- suspiró.

Sensaina sacó del bolsillo del pantalón de su pijama un iPod táctil de color blanco. 

-¿Y si ponemos música?- sugirió sonriendo.

-Buena idea, Sen.- Natalia levantó el pulgar.

Sensaina dio unos cuantos toquecitos en la pantalla y la canción Arigato de Utada Hikaru empezó a sonar.

Arigato, to kimi ni iwareru to nandaka setsunai, sayonara no ato no tokenu mahou awaku horonigai, the flavor of life... the flavor of life...
-¡Me encanta ésta canción!- vociferó Sensaina, pegando el iPod en la parte dónde estaba su corazón.
-Uf, ¿te enteras de algo?- preguntó Candace haciendo una mueca.-Está en japonés.-
-Me entero de todo.- dijo Sensaina, marcando cada una de las palabras con un tono de voz avinagrado.-Por si no te has dado cuenta, provengo de Ásia.-
-Pon otra más marchosa, Sensaina.- dijo Claudia.-Ésta es una fiesta de pijamas. Deberíamos poner música marchosa, no canciones de amor en japonés.-
Sensaina frunció el ceño y paró la música.
-Bueno.- propuso Candace.-¿Nos contamos curiosidades sobre nosotras?-
-Vale.- Claudia se encogió de hombros.-Empiezo yo. Hummm... ¿Sabíais que de pequeña, me pensaba que los bebés caían del cielo y aterrizaban en las habitaciones de su hospital correspondiente?-
Todas las demás estallaron en risas.
Claudia se reía tanto que los ojos se le llenaron de lágrimas. A su lado estaba Sensaina.
-Vale, Sen, te toca.- dijo Anabel, señalando a Sensaina con el dedo.
-Bien, ummm...- masculló Sensaina.-¿Sabíais que mi nombre en japonés significa "delicada brisa"? Sensaina significa delicada, y mi apellido, Soyokaze, significa brisa.-
-¡Qué guay!- exclamó Natalia.
-Sí, sí, sí, pero ahora te toca a ti.- dijo Candace, ya que Natalia estaba sentada al lado de Sensaina.
-Bueno, emmm... ¿Sabíais que más de una vez he querido arrancarle la cabeza a mi hermano?- exclamó, cogiendo un cojín y dándole puñetazos.
-¡Oye!- exclamó Claudia, dándole un leve empujón a Natalia.-No digas eso. Tu hermano es muy guay.-
-Sí, y yo soy la rrrrrrreina de España.- dijo Natalia, cogiendo una corona de gomaespuma y poniéndosela en la cabeza.
-¡Anda, mi corona perdida!- vociferó Anabel, arrebatándole la corona a Natalia de la cabeza y poniéndosela ella.
-Estaba debajo de la almohada.- se rió Natalia.
-Uuuhhh, Claudia.- ululó Candace, dándole con el codo a Claudia.-Cualquiera diría que estás coladita por Óscar.-
-¡Qué va!- exclamó Claudia.-Anda, ve y prepara unas palomitas.-
-¡Enseguida!- dijo Candace, levantándose de la cama de un salto.-Anabel, ¿dónde están las palomitas?-
-Baja a la cocina y verás una despensa con cajones. Están en el tercer cajón.- respondió Anabel.
-Vale. ¡Ahora vuelvooo!- cantó Candace. Se giró y echó a andar, mientras una caprichosa mata de pelo color rubio  mantequilla oscilaba a su espalda, cómo haciendo un gesto de despedida.
-Qué loca que está.- se rió Claudia.
-Sí.- dijo Natalia.-Pero por eso la queremos.-
-Bueno, dime- Sensaina agarró una de las manos de Anabel. Estaba helada.-¿Y cómo crees que te irá con Dylan en el  futuro?-
Anabel se echó una suave manta lila sobre los hombros para calentarse.
-Seguro que muy bien.-dijo.-Él me encanta...-
Tiritó. Por la noche solía hacer bastante frío en su habitación. Natalia lo notó y se acercó hacia ella para abrazarla.
-Me alegro mucho por vosotros dos.- dijo, mientras sus hermosos ojos verdes brillaban.
-Gracias, Nat.- sonrió Anabel, acariciando la larga y lisa melena pelirroja de Natalia.
Sensaina recogió su pelo negro y se lo echó por encima de un hombro.
-Bueno, y ¿cuándo seréis novios oficialmente?- preguntó, mientras miraba despreocupadamente sus uñas, pintadas de un color marrón claro. Hacían juego con su pijama, con estampado de guepardo.
-No sé.- Anabel se encogió de hombros.-Lo de hoy sólo ha sido la confesión de amor y unos pocos besuqueos. Igual  mañana decidimos dar un paso más y declararnos novios oficialmente.-
Desde abajo llegó un delicioso aroma de palomitas.
-Ojo, no se le vayan a quemar las palomitas a Candace.- se rió Claudia.
-¡Jajajajaja!- rieron las demás.
-Puede que Candace sea un poco despistada, pero no tanto.- dijo Sensaina.
-Bueno.- suspiró Natalia.-¿Y si luego hacemos una pelea de almohadas?-
-¡Me gusta la idea!- asintió Claudia.
-¡Vale! Después del maratón de pelis, haremos una súper guerra de almohadas.- dijo Anabel, mientras se levantaba de la cama, aún con la manta echada sobre los hombros, y encendía el amplio televisor que había enfrente de su cama.
-¿Qué peli vemos primero?- preguntó Claudia, rebuscando entre una caja de películas.
-Hummm... ¿Qué tal Percy Jackson y el ladrón del rayo?- propuso Natalia.
-¡Mola!- exclamó Sensaina.
En ésos momentos entró Candace con un bol lleno de palomitas.
-¡Palomitaaaaaaaas!- vociferó.
-¡Ñam!- Natalia y Sensaina saltaron sobre ella y cogieron palomitas a montones del bol.
-La noche aún es joven.- sonrió Anabel.-¡Y nosotras nos vamos a divertir un montón!
FIN

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