5 de diciembre de 2011

Capítulo 3: Amor Adolescente

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Capítulo 3: Amor Adolescente

Anabel y Dylan estaban de pie, uno frente al otro, boquiabiertos. El silencio provocaba una terrible ansiedad.

Se decidieron a hablar. Nuevamente, dijeron lo mismo y al mismo tiempo.

-¿De verdad?- 

Soltaron una risita.

-Sí.- dijeron, cómo no, a la vez.

Dylan dio tres pasos hacia ella, vacilante, con las manos metidas en los bolsillos de su pantalón vaquero.

-Siento atracción por ti desde que nos conocimos en la guardería...-

*Flashback de Dylan.*
Dylan está columpiándose sólo en el recreo de la guardería. Apenas tiene cuatro años. Aún no ha conocido ni a Óscar, ni a David, ni a Alfonso. Está muy triste, porque no tiene amigos. De pronto, se le acerca una niña de su edad, rubia y con grandes ojos verdes azulados.

-¡Hola!- dice la niña.-¿Cómo te llamas?-

-D...Dylan.- responde él, tembloroso.-¿Y tú?-

-¡Anabel!- la niña le coge de la mano y esboza una preciosa sonrisa.-¿Quieres venir a jugar conmigo? Mis amigas Claudia y Candace no han venido...-

-Cl...claro. Vamos a jugar.- responde Dylan. Y echan a correr cogidos de la mano.

*Fin del flashback.*

Dylan sacudió la cabeza para volver a la realidad. Miró a Anabel a ésos enormes ojos verdes azulados que le habían enamorado desde el primer momento y le dijo:

-Yo estaba sólo. No tenía ningún amigo. Y tú te acercaste a mí. Fuiste amable y dulce conmigo, cuándo nadie más quiso serlo. Desde entonces he estado colado por ti.-

Anabel se puso una mano en la clavícula y sonrió dulcemente.

-Oh, Dylan...- murmuró tiernamente.

Se acercó a él y le cogió las manos. 

-Yo también me enamoré de ti desde que nos conocimos.-

Se miraron a los ojos con ternura. Sus ojos brillaban de felicidad y sus bocas cerradas sonreían. Dylan ladeó la cabeza y soltó:

-¿Sabías que Óscar está por Claudia?-

-¡Venga ya! ¿Qué me dices?- se sorprendió Anabel, riéndose levemente.

-Ya que estamos de confesiones...- se rió Dylan.

Anabel consiguió parar de reír y luego miró a Dylan a los ojos. Sin decir más, cogió el cuello de su camiseta, tiró de él hacia sí y le besó. Apretó sus labios fuertemente contra los de él. Luego el beso se intensificó. Giraban sus cabezas hacia izquierda y derecha. Cerraban los ojos. Se abrazaban. Y se seguían besando.

Cinco minutos más tarde, el móvil de Dylan sonó. Éste estaba tan distraído besando a Anabel que se sobresaltó al oír sonar el "bip, bip, bip" que emitía su móvil cada vez que recibía un mensaje.

-¡Mierda!- gritó, dando un salto.-Tengo un mensaje.-

Abrió su móvil y leyó el mensaje. Era de Alfonso.

De: Alfonso. Para: Dylan. Hora: 17:29.
Mensaje: ¿Ya le has dicho a Anabel lo que sientes por ella? ¡Recuerda que si no se lo dices hoy me llevo la PlayStation a mi casa! 

-¿De quién es el mensaje?- preguntó Anabel, que no había leído el mensaje porque se encontraba al lado de Dylan.

-De mi tía Margarita.- respondió Dylan distraídamente, mientras tecleaba un mensaje a Alfonso y pulsaba "enviar."

De: Dylan. Para: Alfonso. Hora: 17:30 
Mensaje: ¡No sólo eso, sino que además ha habido besuqueo! ¡Me quedo con la Play! ¡Uajajajaja!

-Tú no tienes ninguna tía llamada Margarita.- reflexionó Anabel, apuntando a Dylan con el dedo índice.

-¡Sí la tengo!- dijo Dylan, prácticamente escupiendo las palabras. <<Mentira.>> pensó. Intentando cambiar de tema, acercó su cara a la de Anabel.-Bueno, ¿por dónde íbamos?-

Anabel soltó una risita, y, acariciando la nuca de Dylan, volvió a besarle.

FIN

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